Estoy cansado de oir a algunos alumnos hablar de que sus profesores dan clases aburridas. Que no usan la tecnología. Que no desean renovar su pedagogía. Que están anquilosados.
Pero lo cierto es que cada vez que comparto mi visión educativa con mis colegas me encuentro justo lo contrario: maestros abiertos al cambio y la experimentación. En el taller de hoy, una vez más, volvió a suceder. El mundo al revés: parece que son los maestros los más interesados en que la educación se transforme. Tal vez porque son los que, pese a todo, más fe aún tienen en ella.
Aguas!!... hoy platicamos de ciertas teorías educativas emergentes (aprendizaje invisible, educación expandida, conectivismo, edupunk, entornos personales de aprendizaje) y de algunas estrategias de aprendizaje colaborativo a través de ciertas tecnologías (GoogleDrive, Facebook, Blogger). Por así decirlo, intenté ampliar el paisaje de opciones educativas. Y muchos de ustedes se mostraron interesados en la manera en que llevo al área de primera lengua este caudal de innovaciones. Pero el chiste, para mí, no es defender mi forma de hacerlo como modelo a seguir. Es más, soy muy suspicaz sobre las posibilidades de que pudiera funcionarle realmente a otros colegas.
No. No tengo la receta. A mí me (dizque)funciona porque he ido paso a paso incorporándolas en mi docencia, aprendiendo de mis propios errores y torpezas, y descubriendo en el camino mi propio "librillo" tecnopedagógico. Sigo en ello. Y mi intención en el tallercito es abrirles opciones, darles ideas, compartirles tecnologías y generar discusiones fértiles. Luego, cada uno, sabrá qué le apetece probar en su aula de todo esto.
Y es que algunos de ustedes tal vez sólo están interesados en alguna de esas tecnologías (el uso de GoogleDrive para trabajos en equipo, o el uso de Facebook para compartir recursos de información útiles, o el uso del blog como "libro" digital donde el profesor pueda publicar sus "lecciones"... o qué se yo). Así que el meollo de la cuestión será, precisamente, lo que cada uno de ustedes pueda incorporar a su propio estilo de docencia y sus propios intereses y necesidades. De eso tratará, en parte, la segunda sesión.
Mil gracias por su interés... les animo a que revisen el documento en GoogleDrive, pues sus comentarios no tienen desperdicio. Son, de hecho, una interesante muestra de la riqueza de nuestros puntos de vista y de nuestras experiencias como docentes. Porque si algo he aprendido en estos años de "exploración" pedagógica es que la diversidad es el gran tesoro de la educación.