Quién sabe en qué etapa evolutiva haya situado Eddie la sesión de diálogo profesores-alumnos del viernes pasado
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| Etapas evolutivas de la comunidad de innovación educativa que formamos |
A mí la sesión me gustó mucho. No es que llegáramos a ninguna respuesta sólida sobre los problemas que nos preocupan a la hora de innovar en educación pero creo que abrimos más ángulos de reflexión. Y sobre todo, creamos una experiencia de diálogo, transversal, donde alumnos y profesores compartimos puntos de vista y experiencias. Por desgracias, tengo la impresión de que no es algo frecuente en una universidad.
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| Pizarrón de la sesión de diálogo profesores vs alumnos (24/octubre/2014) |
¿Qué saqué yo en claro de todo lo que dijeron los alumnos? Tres cosas:
1. El valor de la interacción en clase y de escuchar la voz de los alumnos. Ya vimos cómo el estudio de la Fundación Telefónica reconocía la "contribución" como una de las tendencias educativas emergentes. Por contribución entienden la mayor capacidad del individuo para decidir qué quiere aprender, cuándo, cómo, para qué. Es lo que en EEUU llaman "empoderamiento". Pues bien... creo que los testimonios de esos chavos reforzaron mi idea de que los alumnos tienen cada vez más conciencia de su autonomía en el aprendizaje.
2. flexibilidad & exigencia. Antes de la sesión yo estaba casado con la idea de que adaptarme al proceso de aprendizaje de los alumnos, a su "aprendizaje emergente", era algo muy valioso. Sigo pensándolo. Pero los chavos criticaron actitudes paternalistas, condescendientes, incongruentes. Fue interesante escuchar cómo valoran a los profesores exigentes, a los profesores que les retan y que son consistentes con esa exigencia. Imagino que la virtud será el equilibrio entre ambas sensibilidades, lo que yo llamo "la magia del bambú": flexible pero firme,
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| Citas extraídas de lo que dijeron los alumnos en esa sesión |
3. Uso de la tecnología: "con sentido". Sí me dio la impresión de que apostaban, en general, por el uso de la tecnología (dentro y fuera del aula), pero lo que más recalcaron es que debía cumplir una función interesante. Usar la tecnología digital por el mero hecho de usarla es un gran riesgo para la innovación. Por ejemplo, me quedo con la impresión de que vale la pena profundizar en el modelo "flipped classroom", donde los contenidos se consulten en dispositivos digitales fuera del aula (en videos, enlaces, etc.) y el aula se reserve a la "práctica" social de esos contenidos. También de en gran parte lo que les interesa más de la tecnología son prácticas colaborativas (como en GoogleDrive) no tanto transmisivas.
4. La necesidad de tomar en cuenta muchas variables: la carrera (que crea perfiles diferentes de alumnos), los contenidos formativos, el tipo de tecnología, el asunto de la evaluación, etc. Dicho de otra manera, me queda la sensación de que el arte de la innovación educativa es un arte "situado", es decir, contextualizado y que, por tanto, es arriesgado llegar a recetas confiables.
Bueno.. esto es lo que yo saqué en limpio. ¿Qué aprendió cada uno de ustedes?


