No recuerdo quién me hizo esta pregunta en los apuntes que tomaron en GoogleDrive. La pregunta es tan elemental como importantísima. El hecho de preguntarlo supone que se cuestiona una de las premisas de muchos programas de "actualización" docente, que suponen que el maestro sólo debe "aplicar", "usar" la tecnología, en lugar de pensar lo contrario, es decir, que antes de usarla hay que pensar qué hacer con ella, para qué usarla, cómo evaluar ese uso, etc.
Cristóbal Cobo (2010) plantea que la integración de las TIC en el aula ha generado resultados muy disparejos y, de hecho, no hay evidencia de que haya contribuido significativamente a mejorar el aprendizaje. Aquí les muestro los estudios internacionales que él reporta al respecto:
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| Estudios internacionales sobre impacto TIC en educación (Cobo, 2010, p. 138 ) |
¿Qué hay que hacer, entonces, con la tecnología en la educación?
El enfoque que adopté para este taller intenta ser, de hecho, una respuesta. No "LA" respuesta a ese dilema, aclaro, pero sí una posibilidad. En pocas palabras, esa respuesta sería la siguiente: usar nuevas tecnologías en el aula implica decidir (construir) una pedagogía. El taller expone las ventajas (y problemas) de una pedagogía orientada a la colaboración en red (no tanto en "equipos"), a la innovación educativa (en permanente autoanálisis y refomulación) y al aprendizaje basado en tareas (o "resolución de problemas", o "aprendizaje activo" o "aprendizaje centrado en el alumno", si se contempla desde una perspectiva amplia). Es decir, no diseñado para la transmisión de conocimientos sino para la construcción colaborativa del conocimiento.
Cobo, C. (2010). ¿Y si las nuevas tecnologías no
fueran la respuesta? En Piscitelli, Adaime y Binder
(Comp.), Proyecto Facebook y la
PosUniversidad: Sistemas operativos sociales y entornos personalizados de
aprendizaje, pp. 131-161. Madrid: Fundación Telefónica. Obtenido de: http://www.fundacion.telefonica.com/es/arte_cultura/publicaciones/detalle/4

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